Tras desempeñarse por cuarenta años como ingeniero comercial (UAI), Patricio Gómez Bahamonde fija su lugar de residencia en Algarrobo. En su caso, la vida tras el retiro de la actividad profesional no ha sido en ningún caso sinónimo de quietud y exclusivo reposo. Sus tres años como residente en la comuna dan cuenta de un claro interés por la acción social: asiste semanalmente a los concejos en la Municipalidad, participa en la creación de la agrupación ciudadana PROA, además de intervenir en la defensa del Parque El Canelo y de velar con especial celo ante las inmobiliarias por el cumplimiento de las ordenanzas vinculadas al Plan Regulador.
A su juicio, muchos lo ven como "
un foráneo venido de Santiago", y, según él mismo revela, un concejal en pleno Concejo lo acusó como cierta clase de ciudadano indeseable
"que sólo han llegado para criticar, para destruir todo lo hecho".
Hoy se embarca en la carrera por conquistar un cargo como concejal y
Algarrobo Al Día lo entrevistó para conocer más a fondo lo que hay detrás de esta aspiración.
Señor Gómez, ¿qué razones lo llevan a postularse como concejal?
Es necesario que al Concejo Municipal se incorporen representantes de la población que está disconforme con el deteriorado estado de Algarrobo, situación que es el producto de una seguidilla de ineficientes administraciones políticas con una inadecuada gestión municipal que han demostrado carecer de visión de futuro y que se han centrado en un asistencialismo de compadrazgos, favores personalizados y acciones efectistas de corto plazo de interés electoral para conservar los cargos. Ha habido una gran ausencia de transparencia que es indicio de corrupción. Han sido elegidos y reelegidos no por ser las personas más idóneas ni por su preparación, sino más bien por ser los más asequibles como agentes de favores y contactos preferentes. Son casi siempre los mismos: los nacidos, criados, educados y que han vivido toda la vida en la Comuna, o muchos años, teniendo, por tanto, vinculaciones con los clubes deportivos, centros de madres, clubes de tercera edad y juntas de vecinos. Ello no es criticable, es algo lógico, “voto –siempre- por quien conozco y que me puede ayudar” es la respuesta que hoy más escucho. ¿Pero quién o quiénes se ocupan del bien común, del turismo, la cultura, el emprendimiento que aporte nuevas y permanentes fuentes de trabajo y el desarrollo armónico de Algarrobo? Ese vacío necesita ser atendido.
¿De ser electo, cuál espera que sea su aporte distintivo dentro del concejo?
Cambiar la forma de dirección y gestión. Hasta ahora he observado falta de preparación, capacitación y liderazgo. Se trabaja sin pautas de estrategias, sin una política central y prioritaria que apunte al desarrollo de la Comuna, no hay un asesoramiento técnico/profesional de calidad, es un grupo de personas de buena voluntad que trabajan en forma separada sin coordinación bajo la característica común de la improvisación y buscando soluciones puntuales de corto plazo. El Concejo funciona como un departamento de asistencia social tratando las más diversas situaciones personales, familiares y/o grupales propias del día a día en que cada uno trata de obtener la solución más rápida y efectista para sus amigos electores. Por otro lado, se abusa de la crítica y la denuncia sin aportar sugerencias de soluciones. Todo ello, en un sistema totalmente burocrático. El Concejo debería ser un permanente centro de acopio de ideas del interés común y gestor de iniciativas de proyectos necesarios para el desarrollo de la comuna y con ello elevar la calidad de vida de sus habitantes. Con mi formación universitaria, ingeniero comercial con 40 años de experiencia en cargos ejecutivos de alta dirección en el sector empresarial, creo que puedo aportar conocimientos, sugerencias, pautas de dirección y control de gestión para cambiar lo que antes he descrito que no está funcionado en la forma adecuada.
Considerando su condición de candidato independiente y no siendo un oriundo de la comuna, ¿cómo piensa hacer frente a una situación que históricamente ha resultado ser un obstáculo casi infranqueable para muchos?
Dando a conocer los antecedentes de mi carrera profesional para que los electores que quieran un cambio de rumbo consideren mi postulación como una opción diferente a lo que históricamente ha sido hasta ahora el perfil y características de las autoridades elegidas sobre la base de la amistad, compadrazgo y compromisos de la política local partidista. Ciertamente es un desafío difícil, pero es hora ya de intentar ampliar y mejorar la calidad de la oferta de candidatos y llamar a la ciudadanía de Algarrobo a evaluar mejor a quienes asumen la responsabilidad de la gestión y fiscalización del Municipio. Me he encontrado con un número significativo de personas que después de jubilar se han trasladado a vivir a Algarrobo y que no han cambiado su registro electoral, y que ahora lo harán; como también, de “afuerinos” -como despectivamente se les llama- a quienes han hecho de Algarrobo su lugar preferido de descanso y vacacional teniendo acá su segunda casa, y que de una u otra forma, dan trabajo a los algarrobinos originarios (aseo, pintura, ampliaciones, cuidado de casa, piscinas y jardines, etc.) que están preocupados -por no decir alarmados- por el decaimiento y deterioro de Algarrobo, observando la sostenida baja de plusvalía y el gran numero de propiedades en venta. En vista de ello, están decididos también a cambiar su domicilio electoral para sufragar en Algarrobo por quienes estén dispuestos a iniciar los drásticos cambios que se necesitan en la gestión municipal.
Por último, ¿estaría dispuesto a participar en un debate público junto al resto de los candidatos como una forma de exponer de mejor manera sus propuestas frente a la ciudadanía?
Sí, participaría sin limitación alguna y todas las veces que se presente la oportunidad. Me parece necesario que se eleve el nivel de información que tiene la ciudadanía algarrobina sobre los candidatos de modo que se elijan a aquellos que tengan mejor capacidad, preparación, experiencia e idoneidad para un eficiente desempeño. La suerte de la Comuna tiene una importante relación con la gestión de sus autoridades municipales. Una exposición y debate público permitiría sacar a la luz carencias, limitaciones y/o capacidades insuficientes en algunos, y lo contrario en otros.