jueves, 18 de abril de 2019

Algarrobo y el gran maestro de la pintura chilena, Alberto Valenzuela Llanos


Por Pablo Salinas
 
La figura del pintor Alberto Valenzuela Llanos ocupa una posición superlativa en el panteón de las personalidades de nuestra cultura nacional. Artista fundamental y fundacional, desde mediados del siglo pasado la crítica ha coincidido en distinguirlo como uno de los grandes maestros de la pintura chilena, suscribiendo el criterio del destacado historiador español Antonio Romera. En paralelo a los "cuatro grandes maestros de la poesía chilena" -la Mistral, Huidobro, de Rokha y Neruda-, Romera propuso un equivalente para el arte pictórico. Dentro de esa acotadísima selección de insignes, está Valenzuela Llanos.

Nacido en San Fernando en 1869, el pintor pertenece a la generación inmediatamente anterior a la Mistral y Huidobro. Se trata, por tanto, de un artista que desempeñó un rol clave en la consolidación de la identidad cultural nacional. La particularidad de Valenzuela Llanos es que lo hizo desde un ámbito que muy pronto entró en franca sintonía con los criterios y gustos más propios de nuestra idioscincracia: la pintura de paisaje. El colchagüino fue, de hecho, el pintor chileno más premiado y reconocido en vida de la primera mitad del siglo veinte, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Su maestría reside en su capacidad por expresar con hondura y singularidad su profunda conexión con la naturaleza.

Un aspecto hasta ahora muy poco conocido en la trayectoria de este artista fundamental es el que tiene que ver con Algarrobo, y que hoy, gracias a la espléndida retrospectiva que se exhibe en las salas de la Corporación Cultural de Las Condes, se nos revela en toda su dimensión y envergadura. Según detalla el académico e investigador de la actual muestra, Pedro Maino, "la primera visita que hace Valenzuela Llanos a Algarrobo es en el verano de 1924, convencido por su amigo Salvador Correa Ovalle, y se alojan en la única pensión del pueblo, de propiedad de doña Lina de Aranda." El pintor viene llegando de su enésimo viaje a París, donde ha sido nombrado Caballero de la Legión de Honor y expuesto con gran éxito sus obras en la galería Georges Petit. Tras esa primera visita, elegirá el entonces pequeño villorrio para vivir. El pintor, quien como ningún otro ha sabido captar la esencia del paisaje rural de la zona central de Chile, descubre entonces un recurso paisajístico hasta ese momento inexplorado: el mar.


Vista (parcial) de la retrospectiva de la CC Las Condes. En la parte superior, las obras "algarrobinas"

La belleza de las costas algarrobinas lo deslumbra. En intensos dieciocho meses pintará obras de máxima calidad. Incluso su paleta, su pincelada, se modifican. Maino es enfático en señalar: "Sin duda que Algarrobo es uno de los espacios más significativos en la obra de Valenzuela Llanos, junto a Lo Contador, el Cajón del Maipo, Lolol y los alrededores de París. Pero quizás lo que lo hace más importante aún, es que ahí alcanza sus ejecuciones más logradas, más vibrantes y colmadas de luz. Se podría postular que las obras cumbres de Valenzuela Llanos son las de su última etapa en Algarrobo."

El artista, aquejado de un cáncer al intestino, morirá el 23 de junio de 1925. La profunda huella que significó su paso por Algarrobo se sintetiza en el emocionante recuerdo de su amigo, el músico y también pintor, Premio Nacional de Arte, Carlos Isamitt, que rescata el escritor Carlos Maldonado en su libro dedicado al artista:

"Cierta vez, en Algarrobo, buscando un tema ascendían las colinas septentrionales del balneario. Él, como más joven, se había adelantado y de pronto advirtió que Valenzuela no lo seguía. Al volver sobre sus pasos, lo divisó hincado mirando con unción hacia el imponente roquerío, que precipitándose desde lo alto se hundía entre el oleaje. Momentos después el maestro se puso de pie vivamente emocionado: ¡Aquí veo a Dios!, fue su único comentario, mientras seguían el ascenso en profundo silencio.”

La retrospectiva del maestro Valenzuela Llanos se mantendrá abierta al público hasta el 26 de mayo próximo.

Selección de obras pintadas en Algarrobo:


Dunas de Algarrobo. Óleo sobre cartón/tela. 27 x 35 cm.
  
Golpe de olas en Algarrobo. Óleo sobre tela. 1925


Playa de Algarrobo. Óleo sobre tela. 77 x 97 cm. 1924

1 comentario:

Loreto Sánchez dijo...

Maravillosa nota. Extraordinaria labor de rescate la que hace este blog, por lejos el mejor de la zona.