miércoles, 10 de junio de 2020

Patricio Winckler, experto en ingeniería de costas, advierte: "San Alfonso del Mar es un ejemplo de cómo no se deben emplazar los desarrollos inmobiliarios en la costa."



La destrucción de un tramo importante del paseo costero del sector de San Alfonso, producto de las marejadas de los últimos días, reviste una relevancia mayor para nuestra comuna. En 27 años, nunca antes la acción del mar había producido un daño tan severo como ahora en las instalaciones de este complejo inmobiliario, inaugurado en 1993.


Hoy, entre restos de bloques de hormigón y tubos de PVC dispersados por la playa, personal del resort trabaja reforzando con sacos de arena las defensas destruidas, a escasos metros de la laguna artificial de más de un kilómetro de largo. Cuestión que, como cualquiera lo sabe, no pasa de ser un casi insignificante paliativo ante la fuerza del mar. El fenómeno de erosión costera, estudiado en profundidad por un equipo multidisciplinario de profesionales y que sabíamos afectaba con especial gravedad a nuestra comuna, suma hoy un nuevo y elocuente antecedente.

Patricio Winckler es uno de estos profesionales que desarrollan una investigación de vanguardia en un ámbito tan relevante para un país con las características geográficas como Chile. Ingeniero Civil de la U. Santa María, máster en ingeniería de puertos en España y doctorado en ingeniería ambiental en U. Cornell (EEUU), actual investigador de CIGIDEN y el Observatorio de la Costa, la de Winckler es una de las voces más autorizadas a nivel nacional para referirse y abordar un caso como el que se vive en nuestras costas, en general, y como el actual en la playa de Algarrobo Norte, en específico.

Más allá de la erosión, para Winckler el problema de fondo "es que San Alfonso del Mar se instaló en un territorio muy dinámico y de alto valor ecológico. El daño en sus inmediaciones está hecho desde el momento en que comenzaron las obras. San Alfonso es un ejemplo de cómo no se deben emplazar los desarrollos inmobiliarios en la costa, si consideramos que esta última está en constante movimiento (las playas se mueven con diferentes ciclos) y, además, está afecta a eventuales tsunamis. Lo apropiado es darle espacio a la zona costera para que desarrolle sus procesos de amortiguación de las amenazas marinas (marejadas, tsunamis y erosión costera)." 

A juicio de este investigador, la solución pasa necesariamente por una redefinición de criterios en el ordenamiento territorial: "En futuros proyectos y zonas de expansión urbana se debería definir, idealmente, la zona de influencia de los agentes oceánicos y delimitar los predios fuera de la misma. Ese límite debería ubicarse tras las dunas que se ubican en la zona alta de las playas", precisa.


8 comentarios:

Eliana Daroch dijo...

Es vergonzoso adicionalmente a lo explicado en el artículo, construir ese megaproyecto a orillas del mar quitando toda posibilidad a todos los ciudadanos de contar con una costanera maravillosa, con una amplia vereda, ciclovias, autopista y más atrás, hacia los cerros las edificaciones. Y lo peor es que según se rumorea se construirán en la misma línea más condominios. No he visto en ninguna parte del mundo semejante imprudencia, salvo Jamaica, que los Resorts se tomaron las playas, y una parte de Cancún...

Carmen Gloria dijo...

Los $$$$ y las coimas (intermediarios, ojos ciegos) han destruido Algarrobo. Hasta cuando seguiremos igual en manos de sinvergüenzas?

simón alarcón dijo...

Mas cerca que jamaica, eliana, en Con-cón la destrucción al medio ambiente es la misma, o peor, con todos esos edificios en la costa sobre las dunas.

Mario Maturana dijo...

Cuidado con lo que indican, el terreno de playa no publico, son 8 metros y el sector de playa corresponde al sector entre pleamar y baja mar

Alex Ramirez dijo...

Si la marea sube, el terreno propiedad privada pasará a ser público? o simplemente lo público desaparecerá?

Alvar Rojo dijo...

...ese non es el punto..

Anónimo dijo...

Creo que todos los que llevamos mas de 50 años en algarrobo sabemos que san alfonso fue construido con el lavado de dinero de las drogas.y que mas luego que tarde se hundira por completo.agradecer a el alcalde de esa fecha y de todo lo que se llevo al bolsillo.por destruir y vender todo algarrobo

patricia dijo...

Estos proyectos inmobiliarios son la expresion material de la ignorancia y sinverguenzura de nuestras seudo autoridades, a todo nivel. De arriba abajo, mucho dinero, arreglines, coimas... dignos de republicas bananeras.
San Alfonso del Mar es, ademas de todo lo dicho, un absurdo total. En un pais sismico, con maremotos, tsunamis, marejadas y otras particularidades geologicas de gran intensidad, construir semejante aberracion es no solo atentar en contra de la naturaleza, sino también de la gente que compro esos bienes.
San Alfonso del Mar, Bahia de Rosas (edificiones moresco en el pacifico !) y ahora El Rabanal.
Estemos alertas para no permitir lo intolerable